Bailando la pupila
De acuerdo con la información de Telenet, uno de cada cuatro televidentes prefiere la televisión cultural y educativa. lo cual es una muestra innegable de su crecimiento en los últimos años.
En mis clases insisto en que una de las razones por las cuales la televisión educativa tiene cada vez más seguidores es la ausencia de propuestas que busquen una identificación con el público. Desde que televisa y tv azteca se han empeñado en competir en los mismos horarios y con programación similar, particularmante en la sobre-explotada fórmula de los reality shows, el público finalmente se ha dado cuenta que hay otras opciones en el universo televisivo.
La última lucha encarnizada por el rating entre tv azteca y televisa ocurre los domingos en la noche, cuando proyectan Bailando por un sueño y Bailando por un millón no obstante a los escándalos de derechos de autor que ambos programas llevan consigo.
En una nota del diario El Imparcial se da a conocer los siguiente:
La cadena BBC de Londres podría demandar a Televisa, ya que el programa “Bailando por un sueño”, que inició el domingo pasado, es similar a su formato original “Strictly come dancing”, según explicó Martín Luna, director general de Estudios Azteca, quien aclaró que TV Azteca cuenta con el permiso de la cadena de televisión.
En entrevista telefónica, externó que no le compete a la televisora del Ajusco levantar la demanda contra Televisa, porque es un formato original de la BBC, televisora que también está en proceso por demandar a Gestmusic-Endemol, que produce “Mira quién baila”, en España.
“No levantaremos ninguna demanda contra Televisa, porque no nos corresponde, más bien podría hacerlo la BBC de Londres, y nosotros sólo nos enfocaremos a trabajar”, expuso.
“La BBC está enterada de la situación, y es más, la televisora ha demandado a Endemol por haber utilizado el formato en España”, expresó Luna.
En conclusión: seguimos importando formatos y dejando de lado a la creatividad para centrarnos en una especie de lucha fría televisiva donde los únicos que pierden son los espectadores. Nuestros parabienes a la televisión educativa y cultural que es la única que ha sabido sacar partido de esta pobre situación.

